Eventos para solteros en Galicia: cómo una idea para conocer gente se nos fue de las manos
Eventos para solteros en Galicia: alternativas para conocer gente sin Tinder
Te voy a contar la verdad.
Yo no tengo Tinder.
Y conocer gente nueva me cuesta un montón.
No porque viva encerrada en una cueva —aunque viviendo al lado del Courel posibilidades hay—, sino porque llega un momento en la vida en el que conocer gente nueva de forma natural no es tan fácil.
Trabajas. Tus amigos tienen sus vidas. Muchos tienen pareja e hijos. Sales con la misma gente. Frecuentas los mismos sitios.
Y el momento maravilloso de las películas en el que estás comprando tomates, chocas accidentalmente con alguien y descubrís que sois el amor de vuestra vida… pues a mí todavía no me pasó.
Así que pensé:
¿Y si hacemos algo para conocer gente de una forma que a mí sí me apetecería?
Y así, más o menos, nacieron nuestros eventos para solteros en Galicia.
No hubo un estudio de mercado.
No hubo una reunión con veinte profesionales del marketing.
Hubo una necesidad.
Y luego hubo otra cosa que para mí era todavía más importante: el lugar donde vivimos.
Conocer gente y, de paso, enseñar el lugar en el que tenemos la suerte de vivir
Yo vivo aquí.
Entre Quiroga, el Courel, el río Sil, montañas, pueblos pequeños y sitios a los que probablemente nunca llegarías si nadie te dijese:
“Para aquí. Vamos a entrar por esta carreterita/camino de cabras.”
Tenemos un potencial turístico enorme.
Y también tenemos una realidad que conocemos muy bien quienes vivimos en zonas rurales: hay meses estupendos y temporadas bajas bastante duras.
Negocios que necesitan movimiento.
Pequeños productores.
Artesanos.
Restaurantes.
Museos.
Guías.
Gente que lleva toda la vida viviendo aquí y que sabe cosas del territorio que no aparecen en Google.
Esto último es lo mejorge.
Una cosa es visitar un sitio y otra muy diferente es que alguien de allí te cuente por qué aquella casa está abandonada, quién hacía vino en aquella aldea, qué pasó con aquel molino o cuál es el salseo que lleva cincuenta años circulando por el pueblo.
Eso, perdona, pero vale más de lo que te pueda comprar el dinero.
Por eso pensamos que si íbamos a organizar escapadas para solteros en Galicia, tenían que servir también para enseñar nuestro territorio y generar movimiento en él.
No queríamos simplemente meter a cuarenta personas en un hotel.
Queríamos que esas cuarenta personas conocieran dónde estaban.
Que comieran cosas de aquí.
Que conocieran a gente de aquí.
Que entrasen en nuestros museos.
Que descubrieran nuestros paisajes.
Que comprasen a nuestros productores.
Que supiesen que existe este pequeño trocito de Galicia y, con suerte, quisieran volver.
Así que fuimos a los "jefes" del Geoparque Montañas do Courel y les contamos la idea
Con el Geoparque Montañas do Courel ya habíamos organizado otros eventos.
Durante años habíamos hecho juntos actividades y encuentros relacionados con autocaravanas y campers.
Nos conocemos de toda la vida.
Sabíamos trabajar juntos.
Pero nunca habíamos organizado nada parecido para solteros.
Así que fuimos y, básicamente, les escenifiqué el reel allí mismo. No llevé un PDF, ni datos, ni una presentación preparada. Simplemente les dije:
—¿Y si juntamos amor y naturaleza?
Mientras lo decía, les dibujé un corazón con las manos. Se rieron. Yo pensé que estaba haciendo el ridículo, pero decidí seguir adelante:
—No os preocupéis. Si no se enamoran entre ellos, no pasa nada, porque entre todos vamos a conseguir que se enamoren del Geoparque.
Se rieron en alto, se miraron entre ellos y yo pensé que ya estaba todo perdido. Pero entonces uno le dijo al otro:
—¿Cómo le vamos a decir que no?
Y el resto ya es historia.
Eso sí, desde el primer momento tuvimos claro que, si lo hacíamos, tenía que ser algo de calidad. No queríamos montar un First Dates ni nada que se le pareciera. Queríamos crear una experiencia diferente, cuidada y con sentido, en la que las personas pudieran conocerse mientras descubrían el territorio.
Así que, cámara en mano y acompañada de una amiga, me fui a grabar un vídeo para ver qué pasaba. No teníamos nada que perder: si salía bien, tendríamos evento; y si no, al menos nos quedarían las risas y la satisfacción de haberlo intentado.
Y…
BUM.
Viral al canto.
De repente empezaron a llegar mensajes.
Comentarios.
Personas preguntando.
Gente compartiéndolo.
Medios interesados.
La cuenta del Geoparque empezó a crecer.
La nuestra también.
Más del doble.
Podríamos darte cifras, pero sinceramente llegó un momento en el que se nos fueron un poquito de las manos.
Nosotras solo queríamos juntar a gente para pasar un fin de semana.
Internet tenía otros planes.
Primera edición: unas 40 personas y bastantes nervios
La primera edición reunió a unos 40 solter@s (50% hombres y 50% mujeres).
Nosotras estábamos nerviosas.
Era la primera vez que hacíamos algo así.
Por mucho que organices eventos, cuando juntas a un grupo de desconocidos que vienen expresamente a conocer gente en Galicia, siempre tienes esa pequeña vocecita:
“Espero que se lleven bien.”
Pues se llevaron bien.
Muy bien.
Había gente de Galicia, pero también vinieron personas desde Salamanca, Madrid, La Rioja…
Nosotras flipamos bastante fuerte.
Una cosa es pensar que alguien de Lugo o A Coruña puede venir a pasar el fin de semana al Courel.
Otra es descubrir que alguien se ha metido varias horas de coche para venir desde Madrid o La Rioja a un evento que acabábamos de inventarnos.
Y lo mejor llegó después.
Cuando terminó el fin de semana hicieron su propio grupo de WhatsApp.
Y siguieron hablando.
Y siguieron quedando.
Y terminaron organizando incluso un viaje a La Rioja.
Flipas!
A veces surge el amor. Pero hay algo que sale muchísimo más
Cuando hablas de eventos para solteros parece que todo tiene que acabar necesariamente en pareja.
Como si al salir del hotel el domingo tuviéramos que comprobar:
—Tú, ¿te has enamorado?
—No.
—Pues evento suspendido.
No funciona así.
Sí, a veces surge el amor.
Y cuando sucede nos hace una ilusión tremenda.
Pero después de organizar estas experiencias hemos descubierto algo que quizá sea incluso más importante:
casi siempre surge amistad.
Personas que llegaron solas y se fueron con un grupo.
Gente que de repente tiene con quién hacer una ruta.
Con quién salir.
Con quién viajar.
Con quién tomarse algo un sábado.
Eso también es conocer a alguien.
Y eso también puede cambiarte muchísimo la vida.
Segunda edición: “¿de Cáceres a Quiroga?”
Después de la primera pensamos que aquello había salido demasiado bien para ser casualidad.
Así que llegó la segunda edición.
Y otra vez empezaron a aparecer nombres de sitios cada vez más lejos.
Hasta que vimos:
Cáceres.
¿Cáceres?
Sí.
De Cáceres a Quiroga.
Pues vale.
Ven.
Y volvió a ocurrir.
Otro grupo completamente diferente.
Otra gente.
Otras historias.
Y la misma sensación.
Al terminar crearon su grupo.
Un pajarito nos contó que desde el día del evento hasta el momento en el que estoy escribiendo este artículo han quedado prácticamente todos los fines de semana.
Un fin de semana aquí.
Otro allí.
Una actividad.
Una comida.
Otro plan.
El éxito de una escapada para solteros no se mide solamente por las parejas que puedan surgir.
A veces conocer a alguien significa encontrar al amor de tu vida.
Y otras veces significa encontrar cinco amigos nuevos.
Sinceramente, cualquiera de las dos opciones nos parece bastante buena.
Y no. Esto no es First Dates en el Courel o el Caurel de las tentaciones, como nos dicen algunos...
Hay otra cosa que teníamos clarísima desde el principio.
Yo quería organizar el evento al que yo iría.
Y a mí hay determinadas situaciones que me incomodarían muchísimo.
Así que fuera.
Nada de sentarte delante de otra persona durante tres minutos mientras alguien toca una campanita.
Nada de:
“Ahora preséntate delante de cuarenta desconocidos y cuéntanos qué buscas en una pareja.”
Gracias, pero no.
Nada de speed dating.
Nada de entrevistas sentimentales.
Nada de convertir el fin de semana en una competición para ligar.
Y muchísimo menos hacer sentir a nadie que tiene que gustarle alguien.
No son unas citas rápidas.
Son eventos singles en Galicia en los que ponemos a personas juntas en situaciones en las que conocerse ocurre casi sin darte cuenta.
Caminando.
Comiendo.
En una cata.
En un autobús.
Visitando un pueblo.
Tomándote algo.
Bailando.
Preguntándole a alguien si queda vino.
Las conversaciones aparecen solas.
Como aparecen en la vida normal.
Esa es precisamente la gracia.
Conocernos sí. Incomodarnos, ni de broma...
Hay una frase que utilizamos mucho cuando diseñamos estos eventos:
queremos ayudarte a conocer gente, no obligarte a conocer gente.
Parece una tontería, pero hay una diferencia enorme.
Por eso cuidamos mucho los grupos.
Antes del evento hacemos una preinscripción y buscamos que exista cierta afinidad entre las personas que vienen.
No se trata de juntar a cualquiera simplemente porque esté soltero.
Queremos crear un ambiente en el que sea fácil estar.
Porque cuando estás cómodo hablas.
Cuando hablas, conectas.
Y cuando conectas…
Bueno.
Luego ya que pase lo que tenga que pasar.
Por eso creemos que nuestras escapadas para conocer gente en Galicia funcionan especialmente bien para personas que quieren ampliar su círculo social pero no se sienten cómodas utilizando aplicaciones o participando en eventos demasiado centrados en ligar.
Aquí vienes a disfrutar.
Lo demás ya veremos.














El territorio no es el decorado. Es parte del evento.
Esto también es importante.
Podríamos hacer estos encuentros dentro de un hotel y no salir durante tres días.
Sería muchísimo más sencillo.
Pero perderían completamente el sentido para nosotros.
El territorio no está ahí simplemente para hacer una foto bonita.
Forma parte de la experiencia.
En nuestros encuentros en el Geoparque Montañas do Courel hemos querido que la gente entienda dónde está.
Estamos hablando de un territorio reconocido como Geoparque Mundial por la UNESCO, con una riqueza geológica, natural y cultural enorme.
Pero nosotros queremos enseñarlo desde dentro.
De la mano de guías.
De personas que viven aquí.
De productores.
De artesanos.
Visitando pequeños museos.
Probando vinos de la zona.
Comiendo productos locales.
Conociendo pueblos.
Descubriendo lugares a los que probablemente no llegarías durante una escapada normal de fin de semana.
Incluso organizamos un pequeño mercado con productos del territorio.
Porque si llevamos personas a una zona rural queremos que ese movimiento deje algo allí.
Y no hablo solamente de dinero.
Hablo de recuerdo.
De descubrimiento.
De que alguien vuelva a Madrid diciendo:
“Tienes que ir al Courel.”
Eso también genera turismo.
Creemos muchísimo en hacer eventos en el rural
Y esta parte para nosotros va mucho más allá de los solteros.
Nos gusta organizar actividades en lugares pequeños.
Especialmente fuera de temporada alta.
Porque queremos vivir en el rural.
Y si queremos vivir aquí necesitamos que pasen cosas aquí.
Necesitamos turismo.
Necesitamos restaurantes abiertos.
Necesitamos productores.
Necesitamos alojamientos.
Necesitamos empresas.
Necesitamos gente viniendo.
Y necesitamos demostrar que para organizar algo increíble no hace falta hacerlo siempre en Madrid, Barcelona, A Coruña o Vigo.
A veces solo necesitas una montaña, un vino, cuarenta desconocidos y alguien suficientemente inconsciente como para decir:
“¿Y si probamos?”
Cuando aquello salió en medios entendimos cosas
La repercusión de la primera edición nos sorprendió muchísimo.
La idea empezó a aparecer en medios y posteriormente volvieron a hablar del proyecto con la segunda edición.
Y creo que había una razón.
No habíamos inventado ninguna tecnología revolucionaria.
Habíamos recuperado algo bastante antiguo:
conocer personas en persona.
Parece absurdo tener que escribirlo.
Pero quizá precisamente por eso llamó tanto la atención.
Estamos hiperconectados.
Podemos hablar con alguien que está a 6.000 kilómetros.
Podemos deslizar perfiles desde el sofá.
Podemos tener cientos de seguidores.
Y aun así muchísima gente siente que cada vez le cuesta más conocer personas nuevas de verdad.
Por eso creo que estos planes para solteros en Galicia funcionan.
Porque durante un fin de semana dejas el móvil un poquito al margen y tienes delante personas reales.
Con sus bromas.
Sus historias.
Sus rarezas.
Sus silencios.
Sus vidas.
Y a partir de ahí que pase lo que tenga que pasar.
¿Son entonces eventos para encontrar pareja?
Sí.
Y no.
Puedes venir porque te apetece encontrar pareja.
Puedes venir porque quieres hacer amigos.
Porque tus amigos tienen hijos y conseguir que salgan de casa requiere una negociación diplomática de tres meses.
Porque te apetece viajar.
Porque quieres conocer Galicia.
O simplemente porque te apetece hacer algo diferente.
Y esto acaba de empezar
Aquella primera idea que lanzamos casi como un experimento en el Geoparque acabó convirtiéndose en algo mucho más grande de lo que esperábamos.
Después llegó otra edición.
Luego nuevos destinos.
Y probablemente vendrán muchos más.
Queremos seguir creando eventos para solteros en Galicia, pero siempre manteniendo algo que para nosotros es fundamental:
grupos cuidados, lugares especiales, gente local, territorio, buena comida, actividades que tengan sentido y espacio suficiente para que cada uno sea exactamente como es.
Sin presión.
Sin citas de tres minutos.
Sin tener que salir del fin de semana con novio.
Aunque si sales con uno tampoco nos vamos a enfadar.
Nosotras ponemos el sitio.
Ponemos el plan.
Juntamos a la gente.
Intentamos que estés cómodo.
Y después la vida hace lo suyo.
A veces sale una pareja.
A veces sale un viaje a La Rioja.
Y otras veces sale un grupo de WhatsApp que no para de sonar todos los fines de semana.
Y sinceramente…
eso último también nos parece una historia de amor bastante bonita.
