Camino a Finisterre en bici eléctrica y camper: soy novata y te lo explico todo

El Camino a Fisterra en bici (y durmiendo en tu camper): lo que pasó, lo que aprendimos y cómo hacerlo tú también
Hacer el Camino de Santiago en bici ya es especial.
Pero hacerlo en dos días, durmiendo en tu camper, con lluvia, risas, barro, sin gafas y con un amigo con una empresa de alquiler de bicis… eso es otra historia.
Barvantia + MVICO (empresa de alquiler de bicicletas) hicimos la ruta Santiago → Olveiroa → Fisterra.
Y sobrevivimos.
Unos mejor que otros.
Te pongo en contexto con las siguientes frases:
Yo, Silvia, llevo sin montar en bici desde 1993.
Él, Gabriel, nunca durmió en camper y tampoco sabía lo del potty.

Y.. así fue nuestra aventura a Fisterra en bici
Salimos de Santiago con las bicis recogidas directamente en la ciudad gracias a MVICO.
Súper fácil: recogida rápida, equipo revisado, altura ajustada, casco, batería cargada… todo listo para no complicarte la vida.
Ciclismo sin burocracia.
Como tiene que ser.
Pedaleamos hasta Olveiroa el primer día.
Unos 60 km más o menos.
Digo “más o menos” porque a mí se me hicieron más, muchos más.
Ese día tuve que volver a aprender a andar en bici:
no era capaz de poner la rueda donde yo quería, mantenerme recta me costaba y temblé, no puedo decir que no…
Y también pensé:
“¿Por qué no haré yoga como la gente normal?”
Después de unas cuantas subidas y bajadas que te curan los miedos, me vine arriba…
Ahí es cuando me caí en parado, y me volví a venir abajo.
Como la vida misma.
Pero al final del día… allí estaba nuestra camper esperándonos, calentita, con nuestra cama, nuestra almohada, la cena…
Un gusto.

Al día siguiente arrancamos hacia Fisterra.
Y aquí empezó el circo:
Lluvia fina… luego lluvia seria.
Mucha lluvia. Ya era en plural: lluvias.
Yo orgullosa de haber aprendido a andar en bici de nuevo en un día, pero claro:
ahora había que reaprender porque todo resbalaba más y creo que la única parte seca que tenía era el ombligo.
Eso sí: llevaba un chubasquero tan tan taaaan bonito que mereció la pena.
Las gafas las llevaba llenas de agua.
Y como dato: yo no uso lentillas.
Así que en un momento dado me dejé vencer por la vida y me las quité.
En realidad era lo mismo estar con ellas que sin ellas…
Yo seguía a Gabriel.
Bueno, al bulto que se movía delante de mí. Y listo.
Resultado:
Entré a Fisterra sin ver nadita, pero con la misma emoción que cuando llegas a Santiago.
A veces no hace falta ver el paisaje para sentirlo.
¿Lloré? Sí…

Y ahora que ya puedo presumir de “experiencia ciclista experta por dos días”, te dejo los consejos de una auténtica novata en bici eléctrica en el Camino de Santiago:
Consejos reales para novatos para hacer el Camino de Santiago en bici eléctrica
Estos son consejos de verdad que apunté cuando acabé el Camino. Fruto de dolor de piernas, sudor y lágrimas:
1. La bici eléctrica se despierta en la segunda pedalada
Muy importante:
La bici no te impulsa desde cero.
En la primera pedalada tienes que poner fuerza tú, y en cuestas duras eso se nota muchísimo.
Consejo:
– Empieza a pedalear en terreno llano antes de la subida.
– No pares nunca en medio de una rampa.

2. En cuestas muy pronunciadas: bájate
No eres menos ciclista por ello.
Con lluvia y piedra suelta es lo más seguro.
Usa el modo “empuje automático”: te ayuda a que la bici avance contigo sin que se te caiga encima.
Ten en cuenta que estas bicis pesan mucho más que las normales y empujarlas en una cuesta te da agujetas fijo, usa el automático.

3. Coloca bien el peso del cuerpo (incluyendo el famoso ‘culo atrás’)
No es un chiste.
En bajadas, llevar el peso hacia atrás te da muchísima más estabilidad.
En subidas, adelántalo ligeramente para evitar que la rueda delantera pierda contacto.

4. Las piedras mojadas son traicioneras
No frenes fuerte encima.
Si ves zonas de laja mojada, entra despacio y con el manillar estable. Aprieta fuerte.

5. Regula bien la asistencia eléctrica
Subidas largas → nivel medio
Falso llano → bajo
Llano y descenso → eco
Si vas siempre en turbo, la batería se muere a mitad de etapa y luego lloras.

6. Lleva guantes y gafas (si ves mejor que yo, mejor para ti)
Guantes para las manos.
Gafas para el viento, la lluvia y los bichos.
(O la miopía como yo. Y si puedes usar lentillas, mejor.)

7. Hidrátate y come aunque no tengas hambre
En bici quemas mucho más de lo que notas.
Un plátano o una barrita cada hora es mano de santo.

8. Ajusta la altura del sillín antes de salir
Regla de oro:
La pierna casi estirada al pedalear.
Esto ahorra rodillas, glúteos y lágrimas.

9. Lleva luces
Entre lluvia, nubes, bosque y atardecer… puede hacerse de noche sin avisar.
(Como nos pasó a nosotros, claro).
Lleva luces de repuesto.
Una linternita siempre viene bien.

Barvantia x MVICO: la colaboración que hace el Camino fácil
Lo hicimos juntos y funcionó tan bien que es de esas cosas que dices:
¡Hay que contárselo al mundo!
✔️ Recoges la bici en Santiago
✔️ Ajustada, revisada y cargada
✔️ Barvantia te organiza dónde dormir y la logística diaria
✔️ Tú solo pedaleas y disfrutas
Ciclismo sin estrés.
















El Camino de Santiago en bici pero sin bici en propiedad, sin mochilas, sin albergues y sin dolores de cabeza.
Si tú también quieres vivir el Camino de Santiago en bici durmiendo en tu camper,
yo encantada te cuento todo o te lo organizo.
Barvantia hace magia.
MVICO pone las bicis.
Y tú pones las ganas. 🚲✨
